Vie. Jul 19th, 2024

En medio de una guerra electoral que está por iniciar y que se advierte épica, el presidente Andrés Manuel López Obrador exigió pruebas al periodista Carlos Loret, quien ayer dio a conocer las declaraciones de presunto líder del grupo criminal Los Ardillos de Guerrero, quien señaló que Los Zetas apoyaron la primera campaña presidencial del tabasqueños en 2006.


En los entredichos y en la misma mañanera de este viernes, Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), informó que se investiga a socios mexicanos de Genaro García Luna, extitular de la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, por la triangulación de dinero vía México-Barbados-Florida, el mismo que fue señalado por los montajes de la detención de Florence Cassez quién fue acusada de secuestro por dos personas privadas de su libertad en diciembre de 2005.


Lo anterior le dio pie a López Obrador para ironizar que Loret de Mola que “yo creo que eso lo hizo aquí donde tiene su hacienda en Valle de Bravo, ahí debe tener su set de televisión como lo hizo cuando lo de García Luna” para realizar “ese montaje que de manera ridícula hizo el periodista con un “encapuchado”.


En este sentido, fue que López Obrador, al pedir cuentas a Loret de Mola, sobre su información que calificó como “ridículo y un montaje” la entrevista del periodista en el sureste con un jefe criminal, fue que destacó que “le dijo que yo había recibido, me habían entregado recursos o habían aportado a la campaña de 2006 y todo un gran despliegue informativo, ¡pruebas!, ¿dónde están las pruebas?”.


Lo anterior sucede en un mundo digital donde el hashtag #NarcoPresidenteAMLO2 se colocó en el top 20 de las tendencias mundiales en la red social de Elon Musk, pues esta etiqueta alcanzó la posición 17 con más de 441 mil publicaciones hechas en el país y por quince días consecutivos desde que el periodista Tim Golden en ProPublica y Anabel Hernández en la plataforma alemana DW, publicaran las aportaciones que recibió López Obrador en su primera campaña presidencial de 2006, de las que el presidente dijo que son bots.


En este escenario es que se destapa la investigación de la UIF sobre las cuentas empleadas por García Luna para lavar dinero y transferirlo a Estados Unidos, que arrojará luz sobre la participación del expresidente Felipe Calderón en su red de corrupción y que de acuerdo con el titular Pablo Gómez, en dos semanas se darán a conocer porque “vamos a ver quiénes aparecen ahí porque hay mexicanos”.


A su vez, el gobierno federal dio a conocer que en la compra del programa de espionaje “Pegasus” -el cual se usó en los dos sexenios pasados para espiar a periodistas y defensores de derechos humanos – hubo fraude porque se compró por más de lo que valía entre las contradicciones de que en octubre de 2022 se dio a conocer una investigación de ‘Ejército Espía’ por parte de diversos medios como RD3, Artículo 19 y Aristegui Noticias, en que documentaron el espionaje Pegasus entre 2019 y 2021.
Es decir, en el gobierno de López Obrador y que se realizó al defensor de derechos humanos Raymundo Ramos, el periodista Ricardo Raphael cuando investigaban violaciones a los derechos humanos que presuntamente se cometieron por miembros del Ejército mexicano.


Lo cierto es que López Obrador, sigue buscando culpar a los gobiernos anteriores, viendo ‘la paja en el ojo ajeno y no en el propio’, porque sus inacciones respaldan más al narco que a la sociedad, sobre todo en un año electoral que como dijo Citybanamex hay alta probabilidades de que el crimen organizado se involucre en los procesos electorales.

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