Sáb. Jul 13th, 2024
Fotografía por Aldo Sánchez/Archivo
Fotografía por Aldo Sánchez/Archivo

Mientras la secretaria de Gobernación Luisa María Alcalde dijo, desde el pulpito de Palacio Nacional, dónde se estrenó, que el excanciller está en su derecho al haber presentado una impugnación por la manera en que se llevó a cabo el proceso para elegir al Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación, Marcelo Ebrard lanzó un ‘ultimátum’, si no se atiende la impugnación presentada sobre las irregularidades del proceso interno, ya no hay justificación para seguir en Morena.


Lo cierto es que, Ebrard, durante los días previos al conteo hizo señalamientos muy puntuales en contra de sus contendientes y en contra del proceso interno de Morena sobre todo, el supuestos desvíos de recursos públicos en beneficio de la precandidata y exjefa de Gobierno Claudia Sheinbaum en donde afirmo que hubo acarreos, recursos “masivos” desde la Secretaría del Bienestar, que encabeza Ariadna Montiel y además pintas en todo el país, espectaculares a favor de la campaña de Sheinbaum que exhibió una operación premeditada para favorecer a la aspirante capitalina o bien la aspirante del ‘dedazo’ presidencial.


Lo anterior porque fue muy evidente que el ‘bastón de mando’ siempre tuvo dueña, y la encuesta de Morena, escondió el truco bajo la manga, en dónde se ha dicho que un 70% de los domicilios seleccionados para encuestar, de las cinco muestras que levantaron, estaban ubicadas en secciones y colonias donde se aplican directamente los programas sociales de López Obrador.


Dicho de otra forma, 7 de cada 10 secciones electorales eran de gente de clase baja que recibe apoyos económicos y programas sociales del gobierno federal, mientras que las muestras en zonas de clases medias o altas se redujeron al mínimo, es decir, donde está la fortaleza de Marcelo Ebrard.


Entonces pues era evidente que una aspirante que tenía los modos y maneras de elogiar lo que el presidente hizo o dejo hacer y hasta era una copia presidencial en sus ademanes, pues era indudable que las personas cuestionadas y que están siendo beneficiadas con las ayudas económicas directas responderían a favor de Claudia, una aliada en su sucesión.


Por eso y más, Ebrard filtro a diversos medios, la gruesa demanda con pruebas y señales, de que estuvo amañada y que Luisa Alcalde destacó que esta en su derecho ya que “son las vías que se determinan para dirimir controversias”, que molesto al excanciller porque sabe en el fondo que no obtendrá ninguna respuesta favorable ante la decisión presidencial hecha pública y tomar con una determinación que ya no tiene nada que hacer en Morena.


Su afirmación fue contundente: “El de la voz considera que, si esas diferentes circunstancias que se dieron en el proceso se quedan igual, pues yo ya no tendría interés de estar en Morena” dejando en claro que el riesgo de Morena es que dé “carta de naturalización” a utilizar estrategias corruptas como el empleo de programas sociales o la intervención de gobernadores y alcaldes a favor de algún aspirante.


Y dibujo su camino al futuro para que a partir del 18 de septiembre formalizará su movimiento político nacional, sin antes deliberar sobre la forma en que se va a consolidar para después comenzar un recorrido por el país que terminará en octubre dejando en entredicho dos cosas: que la ruptura en Morena está consolidada y que podría tomar el camino de su ‘maestro’ Manuel Camacho de crear un instituto político alterno que le de vida o irse con Xóchitl y medir fuerzas hasta llegara a una encuesta final que determine su camino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!