Lun. Ene 19th, 2026
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En un hecho histórico para la conservación marina, este 17 de enero de 2026 entró en vigor el Tratado Global de los Océanos, convirtiéndose en una realidad legal que permite la creación de santuarios marinos en alta mar para proteger el hogar de millones de especies. Para celebrar este avance sin precedentes, Greenpeace impulsó una jornada de expresión artística global, de la cual Ciudad de México formó parte con la develación del “Mural itinerante: Revolución Azul por el Tratado Global de los Océanos”.

La iniciativa busca no solo conmemorar la entrada en vigor del tratado, sino también sensibilizar a la ciudadanía y llamar a las autoridades a actuar con rapidez en la creación de la primera oleada de santuarios marinos. El tratado brinda, por primera vez, herramientas legales para proteger la alta mar, una medida clave para enfrentar la crisis climática, frenar la pérdida de biodiversidad y garantizar la seguridad alimentaria de miles de millones de personas en el mundo.

“Revolución Azul” forma parte de una acción coordinada en 13 países y cinco continentes, que incluye murales, proyecciones, esculturas y obras móviles realizadas por artistas, pueblos indígenas y comunidades locales. Estas intervenciones celebran una victoria lograda tras más de dos décadas de lucha y funcionan como un recordatorio visual de la responsabilidad política que implica la implementación efectiva del tratado.

El mural presentado en la capital mexicana fue diseñado y pintado por ciudadanas y ciudadanos, con la participación de voluntarias y voluntarios de Greenpeace México, personas de la sociedad civil y organizaciones aliadas. A través del arte, plasmaron su vínculo con los océanos, las especies marinas y el significado del azul como símbolo de vida, subrayando la corresponsabilidad de gobiernos y ciudadanía en la protección marina.

En este contexto, Greenpeace México urgió al gobierno federal a implementar de manera inmediata el tratado y a mantener la moratoria sobre la minería en aguas profundas. “El Tratado Global de los Océanos es una oportunidad única en una generación”, afirmó Viridiana Lázaro, mientras que Lukas Meus advirtió que el reto es mayúsculo: actualmente menos del 1% de la alta mar está totalmente protegida y el objetivo de resguardar el 30% de los océanos para 2030 exige acciones urgentes y de una escala sin precedentes.

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