
Enclavado entre montañas y custodiado por la silueta del Volcán de Colima, el municipio de Comala ofrece mucho más que sus emblemáticos portales blancos y su reconocido Centro Histórico. Este Pueblo Mágico, famoso por su riqueza cultural y gastronómica, también resguarda un lado natural que invita al visitante a explorar lagunas, senderos y comunidades rurales que complementan la experiencia tradicional.
El corazón de Comala es el punto de partida para descubrir su historia, arquitectura y museos; sin embargo, a pocos minutos de la cabecera municipal se abren escenarios ideales para el ecoturismo. Tal es el caso de Suchitlán, comunidad ubicada en una zona montañosa donde es posible practicar senderismo, observación de aves y recorridos por cafetales. Además, el visitante puede acercarse a procesos artesanales y disfrutar de platillos elaborados con productos locales, en un entorno que combina tradición y paisaje.
El entorno volcánico también da vida a espacios naturales como la Laguna La María, rodeada de vegetación y equipada con cabañas y zonas para acampar. En este sitio se pueden realizar caminatas, paseos en lancha y días de campo, convirtiéndolo en uno de los lugares preferidos para quienes buscan descanso y contacto directo con la naturaleza. A ello se suma la Laguna de Carrizalillos, ubicada en una zona boscosa cercana al volcán y reconocida por su biodiversidad y potencial para el aviturismo.
La experiencia se complementa con la Ruta del Agave, recorrido que integra paisaje, producción tradicional y cultura regional, permitiendo conocer plantaciones y procesos vinculados a bebidas derivadas del agave. Así, Comala consolida una oferta turística integral que equilibra cultura, gastronomía y naturaleza, posicionándose como un destino ideal tanto para quienes buscan tranquilidad como para los amantes de la aventura al aire libre.
