
La temporada de Chiles en Nogada ha llegado y en México es sinónimo de tradición, historia y orgullo gastronómico. Este platillo, elaborado con chile poblano relleno de picadillo con frutas, bañado en nogada de nuez y decorado con granada, conquista paladares y corazones cada año. En el Pueblo Mágico de Valle de Bravo, restaurantes, fondas y mercados se suman a esta celebración, ofreciendo versiones que preservan la esencia de la cocina mexicana con el encanto único de la región.
Para quienes buscan vivir esta experiencia, se ha conformado una ruta imperdible de establecimientos donde los Chiles en Nogada se convierten en la estrella del menú. Desde espacios familiares como Restaurante Paraíso y La Michoacana, hasta propuestas más contemporáneas como Soleado, la oferta se adapta a todo tipo de gustos y presupuestos. Cada lugar aporta su propio toque, pero mantiene la esencia de un platillo que simboliza los colores patrios.
La variedad es amplia: en Mi Buen Café se disfrutan al aire libre en un ambiente casual; en Dipao, con más de 17 años de tradición, ya son una referencia de temporada; mientras que en el Mercado Municipal se vive la experiencia más auténtica, con recetas heredadas de generación en generación que conservan el sabor casero y popular. Incluso, Restaurante Licho ha convertido a los Chiles en Nogada en un atractivo que cada año reúne a visitantes y locales por igual.
Valle de Bravo se consolida así no solo como destino de paisajes espectaculares y riqueza cultural, sino también como un punto de encuentro con la gastronomía mexicana. La temporada de Chiles en Nogada es la excusa perfecta para recorrer sus calles, disfrutar de sus vistas y dejarse seducir por uno de los platillos más representativos de México.