Vie. Jul 19th, 2024
Fotografía: Aldo Sánchez.

En un anunció que se caracterizó por lo que ya todos sabían: Claudia Sheinbaum con discurso en mano, centenar de medios afines a la 4T de preparación instantánea y las sillas principales con los nombres de la familia de la ‘elegida’ fueron las evidencias de un proceso de selección de candidato presidencial de Morena manchado de irregularidades, ilegitimidad y conflicto, por las denuncias de Marcelo Ebrard que ahora lo quiere el Frente Amplio y el partido naranja con el atenuante de que si se inclina por Movimiento Ciudadano, dividirá a la oposición a favor de Morena.


El presidente Andrés Manuel López Obrador y con la unidad de Morena fracturada, contrario a lo que sucedió en la oposición que se podría decir, solo fue un llamando de atención frente a lo que le ocurrió a su movimiento, buscó la manera de reconciliar la tercera traición que le hizo al ex canciller que lo saco de tantos conflictos en su gobierno al señalar que “les quiero decir que Marcelo es una muy buena persona, un buen dirigente, un buen servidor público, es mi amigo, yo espero que decida apoyar la transformación” y que ponga por delante el interés superior de lo que dice es el pueblo.


Incluso fue más allá al descartar repetir, como propuso Marcelo Ebrard, el proceso ante las incidencias encontradas por su equipo a lo largo del conteo: “no estoy de acuerdo, es muy claro, completamente transparente, no hubo inclinación de la balanza a favor de nadie, (según él) -porque- yo tengo principios, tengo ideales, no tengo un doble discurso, la honestidad es lo que estimo lo más importante en mi vida y él lo sabe”, pero no sabía que Obrador lo fuera a traicionar.


Lo cierto del caso es que el proceso culminó con un fuerte tufo a fraude ya que para todos fue evidente que para López Obrador la buena, que garantizaba ‘impunidad y la continuación que quiere’ tenía dos años con esas señales, por lo que sin duda, alineo a los gobernadore de la 4T, al propio gabinete, en donde Ariadna Montiel titular de la secretaría de Bienestar canalizó muchos recursos como denunció Ebrard, acoso a empresarios y medios de comunicación y acarrearon en los mítines de Sheinbaum hasta migrantes, en un escenario plagado de espectaculares, bardas en todo el país y obsequios como su fuera una campaña presidencial real.


Al viejo estilo priista, como se ha evidenciado, sin olvidar que el propio presidente tuvo como escuela al propio tricolor y donde Mario Delgado, presidente de Morena traicionó a su mentor Ebrard que acabo tachándolo de cobarde al igual que a Alfonso Durazo, aunque Delgado se justifique diciendo que Morena es la casa de Ebrard la misma que sin duda, dejará.


Ahora, Xóchitl Gálvez, que lanzó una propuesta consiente y consistente al anunciar una reforma radical a Pemex, abriendo el sector energético a la inversión privada y potenciando las energías renovables, lo invitó a unirse al Frente Amplio, pero Ebrard también tiene la negociación con Dante Delgado de Movimiento Ciudadano y Sheinbaum, que trata de reconciliarse con él, la dejo en visto y no le respondió.
Al llamado se unió el presidente nacional del PAN, Marko Cortés quién lo invitó a incorporarse al Frente Amplio advirtiéndole que, si realmente está molesto o solo es parte de una estrategia y un circo armado en Palacio Nacional, mientras que el otro oponente de Morena, Ricardo Monreal advirtió que no hay que subestimar la fuerza política de Marcelo Ebrard porque sería un error.


López Obrador, también dejo su mensaje, al señalar que, si Marcelo se va como independiente, esto le afectaría a quienes «se están frotando las manos», pues aseguró que el excanciller “tiene más jale” en las clases medias, por lo que sin mencionar a Xóchitl Gálvez, aseguró que la podría mandar a un tercer o cuarto lugar.

Fotografia: Aldo Sánchez

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